En lo que concerne las vías que atravesarían, desde tiempos clásicos, el municipio, sobran parcos vestigios. Aún así, Carlos Alberto Ferreira de Almeida sitúa en el actual territorio de Lousada la carretera medieval que ligaría Guimarães a Penafiel. Sería precisamente en las cercanía de esta vía, en el cabezo de Outeiro, en la pedanía de Nespereira, que, en febrero de 2005, se descubrirían los vestigios de un habitat rural (probable casal) con ocupación entre los siglos XVI/XVII, de lo cual fue exhumado abundante expolio cerámico y diversa piezas metálicas asociadas a la actividad agrícola.